¿Cómo ir más allá de la ilusión,
sin dejar de ser ilusionista?
Como mentalista, me he preguntado y ¿qué más? ¿de qué me sirve hacer demostraciones de poderes que dependen de que el público desconozca los métodos? ¿de qué sirve el mentalismo, si sólo algunos iniciados lo pueden prácticar?
Haciéndome estas preguntas llegué a la conclusión de que era hora de crear un taller donde pudiera desarrollar la experiencia acumulada en cuatro años de practicar la magia y el mentalismo escénico.
Ser mago o mentalista brinda la oportunidad privilegiada de observar el comportamiento de los individuos en condiciones en que sus capacidades sensoriales y racionales son retadas y/o manipuladas.
Con la experiencia del trabajo escénico de la magia y el mentalismo, uno identifica las probabilidades del comportamiento, las formas de las estructuras mentales de los diversos públicos; los usos de la palabra como método de control mental, los límites de la percepción, de la memoria, de la atención, de las creencias, de las entradas secretas al subconsciente y de las ilusiones de la razón.
¨Tiene que haber un uso para este conocimiento que no sea el sólo engaño del juego ilusorio.¨
Con esta interrogante he creado CHRONOMENTAL, taller experimental, teórico-práctico, que lleva como objetivos fundamentales:
1. Informar sobre el tiempo en sus diversas manifestaciones, definiciones e importancia a fin de crear cambios de paradigmas en la mente racional.
2. Enseñar la auto-hipnosis como un método de trabajo y de auto-transformación de la mente subconsciente.
El taller es experimental porque no deseo que se convierta en una experiencia de regresión a vidas pasadas o un esquema de visualización del éxito comercial, de eso ya tenemos bastante.
Siendo el hipnotista un guía, me he dado a la tarea de diseñar ¨viajes alterativos¨, dirigidos a transformar nuestra experiencia, pensamientos y mundo desde el subconsciente, depósito de todo hábito humano.
He llegado a la conclusión que la cultura está hecha de hábitos, y cualquier cambio social, depende del cambio de hábitos de los individuos.
Hablamos de deforestación pero ¿cuántos árboles seguirían vivos, si dejaramos la creencia y el hábito de que la navidad significa un árbol vivo en nuestra salas?
Los hábitos se graban en el subconsciente. Los medios bombardean el subconsciente. El hipnotista trabaja con el subconsciente.
La publicidad conoce muy bien este punto débil del consumidor. Y crea mecanismos para explotar los miedos y los deseos del inconsciente, y así toma control del subconsciente y posteriormente del consciente:
Sin la vanidad no hay moda. Sin la envidia no hay glamour. Sin el deseo no hay venta. Sin el consciente convencido no hay anclaje del consumo.
La manifestación contemporánea del sistema social-económico tiene como rehén al subconsciente y al inconsciente colectivo, que manipula con campañas publicitarias, exceso de información mediática y demás búsquedas derivacionales masivas (distractores).
Enseñar a los individuos a acceder y trabajar con su subconsciente, es el principio de una transformación personal y social.
La dirección de la continuidad corresponde a la calidad de la nueva información que se registra; por ello es importante -en mi taller- que la inducción hipnótica sea precedida por conferencias audio-visuales que logren cambiar paradigmas en el plano consciente.
Me interesa la dimensiónn transpersonal, el desarrollo de la comunicación no verbal, la intuición, la incubación de sueños, la co-creatividad del futuro, la sincronicidad, la visualización colectiva de panoramas humanos, la exploración de redes y espacios alterativos, el desarrollo de soluciones a problemas personales-sociales, enfermedades psicosomáticas, la potencialización de los vínculos débiles, y ante todo motivar e impulsar a los participantes a salir al mundo y buscar sus sueños con una nueva forma de comprender el tiempo, las probabilidades, el azar y las redes.


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